El empresario tijuanense Marco Antonio Moreno Gómez Santelices comparte cómo, desde los 18 años, definió su camino: no seguir un legado familiar, sino construir el suyo propio. Hoy, al frente de Grupo Marsan, refleja esa filosofía en cada proyecto.

Tijuana, Baja California, 22 de septiembre de 2025. – A los 18 años, Marco Santelices (Marco Antonio Moreno Gómez Santelices) enfrentó una de esas conversaciones que marcan el rumbo de una vida. Al llegar al negocio de su abuelo, escuchó cómo lo presentaban como “el heredero de las pescaderías”. Ese día tomó una decisión: no seguir un camino trazado por tradición, sino crear su propio destino.
“Le dije a mi abuelo muy en serio: yo no quiero ser el heredero de esto. Yo quiero estudiar, hacer empresa, abrirme camino. Y él me contestó algo que se me quedó grabado: ‘Esa es la respuesta que yo esperaba de ti. Yo no quiero que seas lo que yo soy, quiero que seas más, hijo’”, recordó Santelices en un reel publicado en sus redes sociales.
Esa vivencia, repetida en más de una ocasión por su abuelo, moldeó su filosofía: “no tengo un compromiso moral más allá de seguir el legado de mi familia; yo voy a ser el legado”.
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De la herencia al legado: una visión empresarial distinta
El relato de Marco Antonio Moreno Gómez Santelices no es anecdótico: refleja un principio que lo distingue como empresario. Mientras muchas historias de negocios en México giran en torno a empresas familiares que pasan de generación en generación, Santelices decidió construir su propio camino.
Al frente de Grupo Marsan, un holding que integra empresas como IE Security, Inmobiliaria Marsan, Marsan Consultoría y Fama Producciones, su liderazgo responde a esa filosofía de independencia y visión. La decisión de “ser el legado” se traduce en un modelo empresarial que combina diversificación, profesionalización y un enfoque pragmático sobre el futuro.
“Yo entendí que mi compromiso no era heredar un negocio, sino construir uno que reflejara mi visión. Esa mentalidad me permitió asumir riesgos, aprender de los errores y apostar por sectores que, con esfuerzo, se han consolidado”, explicó.
México, herencia empresarial y nuevos liderazgos
El caso de Marco Santelices conecta con una realidad más amplia: en México, más del 90% de las empresas son familiares, según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). Según la UDLAP, alrededor del 29 % de las empresas familiares están en su segunda generación, y una pequeña proporción en su tercera generación.
En ese contexto, la elección de Santelices de no limitarse a continuar con el legado de su abuelo y, en cambio, construir uno propio, refleja un liderazgo alineado con las tendencias actuales: profesionalización de la gestión, diversificación y búsqueda de independencia.
“Yo siempre supe que no quería ser solo ‘el nieto de’, sino alguien que pudiera dejar su propia huella en los negocios. Hoy lo que me mueve es eso: que mi trabajo sea recordado como una contribución, no solo como continuidad”, puntualizó en el reel.
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Grupo Marsan: un legado en construcción
La filosofía de “ser el legado” se refleja en la construcción de Grupo Marsan. Santelices ha enfocado su estrategia en cuatro áreas clave: seguridad privada, bienes raíces, consultoría y entretenimiento. Empresas como IE Security o Inmobiliaria Marsan no solo responden a necesidades de mercado, sino que integran un modelo sólido de diversificación que da resiliencia al holding.
Este enfoque no es aislado. De acuerdo con El Financiero, articulistas recientes han señalado que la diversificación es una estrategia vital para que las empresas mexicanas atraviesen la volatilidad económica, especialmente en periodos de cambios cíclicos.. En ese sentido, Grupo Marsan ejemplifica un modelo de adaptación continua.
“El aprendizaje más grande fue entender que yo no estaba obligado a continuar un camino que no era mío. Al contrario, lo que debía hacer era diseñar mi propio camino y construir algo con lo que realmente me identificara”, afirmó Santelices.
El mensaje para nuevas generaciones
La anécdota compartida por Marco Antonio Moreno Gómez Santelices es un mensaje para jóvenes empresarios y emprendedores en México. En un entorno donde muchas veces se asume que el destino está marcado por la herencia o el contexto familiar, Santelices propone un enfoque distinto: la valentía de asumir riesgos, de marcar diferencias y de crear un legado propio.
“Yo no quiero que tú seas lo que yo soy, quiero que seas más”, le dijo su abuelo. Esa frase no solo guió a Santelices, sino que hoy se convierte en un consejo para quienes buscan emprender: no basta con heredar un apellido o un negocio; lo importante es transformar esas bases en un proyecto con identidad propia.
La historia de Marco Santelices muestra cómo una conversación familiar puede convertirse en un principio rector de vida y empresa. Hoy, al frente de Grupo Marsan, reafirma que su éxito no está en haber recibido un legado, sino en haber decidido construir el suyo.
En un país donde la mayoría de los negocios son familiares y enfrentan grandes desafíos de sucesión, el ejemplo de Santelices abre una conversación distinta: la necesidad de formar liderazgos que se midan no solo por lo que heredan, sino por lo que logran construir con visión, disciplina y resiliencia.
“Yo voy a ser el legado”, resume. Y con esa convicción, ha levantado un grupo empresarial que refleja la esencia de su filosofía.
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